El sector farmacéutico presenta uno de los desafíos más interesantes del marketing experiencial: comunicar los beneficios de un producto de salud en un contexto de evento de forma que sea memorable, accesible y emocionalmente positiva, sin perder la seriedad que requiere la categoría. La realidad virtual fue la solución perfecta para resolver esa tensión.
Al colocarse el headset, el usuario era transportado a un entorno inmersivo en 360° temáticamente alineado con Dioxaflex. En ese espacio virtual, comenzaban a caer pastillas desde la parte superior del campo visual —representando visualmente el producto de manera directa y reconocible— y el usuario debía atraparlas y colocarlas en un canasto ubicado frente a él. La mecánica era simple, intuitiva y físicamente activa: el jugador debía mover el cuerpo, calcular trayectorias y reaccionar con rapidez.
Esta mecánica de juego fue elegida por varias razones estratégicas. Primero, la acción de atrapar evoca naturalmente la idea de recibir algo valioso, de tomar el producto. Segundo, el movimiento físico activo que requería la experiencia —agacharse, extenderse, rotar— generaba en el usuario una sensación de agilidad y vitalidad directamente asociable al efecto del producto. Tercero, la naturaleza competitiva del score creaba incentivo para repetir y para que otros quisieran intentarlo, generando cola orgánica en el stand.
El entorno visual fue diseñado con los colores y elementos gráficos de Dioxaflex, garantizando que cada segundo dentro de la experiencia fuera un momento de exposición a la identidad de marca. La ambientación espacial, la tipografía del puntaje y las pastillas en sí mismas eran elementos de comunicación de producto integrados en el juego de forma orgánica, no invasiva.
El proyecto fue desarrollado junto a la agencia Magnética, a cargo de la estrategia creativa y la producción del evento. Sponsorealo tuvo a cargo el desarrollo tecnológico completo: modelado del entorno 3D, programación de la mecánica de atrapado con física realista, sistema de puntuación, configuración del hardware VR y soporte técnico on-site. El resultado fue una activación que generó altísimo nivel de participación y recordación de marca en un contexto donde la innovación tecnológica no es la norma, posicionando a Laboratorios Bagó como un laboratorio de vanguardia.












